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¿Qué son las lesiones musculares y qué tipos existen?

¿Qué son las lesiones musculares y qué tipos existen?

¿Qué es una lesión muscular?

Una lesión muscular es una condición en la que los músculos del cuerpo experimentan daño o alteraciones en su estructura normal debido a diversos factores, como un esfuerzo excesivo, traumatismos, malos movimientos o condiciones médicas subyacentes. Esto puede manifestarse como dolor, debilidad, hinchazón, inflamación o limitación en la función muscular. Las lesiones musculares pueden variar en gravedad, desde leves y autolimitadas hasta graves y que requieren tratamiento médico.

Por lo tanto, siempre que tengamos la sospecha de una lesión muscular, debemos atenderla para realizar un correcto diagnóstico y diseñar un programa de rehabilitación adecuado.

Causas más comunes de las lesiones musculares

Las lesiones musculares pueden tener diversas causas, y algunas de las más comunes incluyen:

  • Sobrecarga muscular: Uno de los factores más comunes que contribuyen a las lesiones musculares es el exceso de uso o la sobrecarga de los músculos. Esto puede ocurrir durante la práctica deportiva, el ejercicio intenso o actividades físicas que implican movimientos repetitivos.
  • Estiramiento excesivo: Un estiramiento más allá de la capacidad normal de un músculo puede provocar lesiones musculares, como esguinces o distensiones. Esto puede ocurrir cuando se estira en frío o se realiza un movimiento brusco sin calentar adecuadamente.
  • Traumatismo: Lesiones traumáticas, como golpes directos, caídas o impactos, pueden causar desgarros o contusiones musculares. Esto es común en deportes de contacto y accidentes automovilísticos.
  • Fatiga muscular: La fatiga extrema y la falta de descanso adecuado pueden hacer que los músculos sean más susceptibles a las lesiones, ya que la fatiga reduce la capacidad de los músculos para absorber el impacto y responder de manera efectiva a la tensión.
  • Mala técnica de ejercicio: Realizar ejercicios con una técnica incorrecta puede ejercer presión adicional sobre ciertos músculos y aumentar el riesgo de lesiones musculares.
  • Desequilibrios musculares: La falta de equilibrio en la fuerza y la flexibilidad de los músculos puede aumentar la probabilidad de lesiones, ya que ciertos músculos pueden estar más sobrecargados o tensos que otros.
  • Edad y debilitamiento muscular: A medida que las personas envejecen, la masa muscular tiende a disminuir, lo que puede aumentar el riesgo de lesiones musculares debido a la pérdida de fuerza y flexibilidad.
  • Condiciones médicas subyacentes: Algunas condiciones médicas, como la artritis, la diabetes o las enfermedades neuromusculares, pueden aumentar la vulnerabilidad de los músculos a las lesiones.
  • Falta de calentamiento y estiramiento: No calentar adecuadamente antes del ejercicio o la actividad física, así como omitir los estiramientos posteriores al ejercicio, puede aumentar el riesgo de lesiones musculares.
  • Uso excesivo de los músculos: Actividades repetitivas y movimientos forzados, especialmente en el trabajo o el deporte, pueden llevar a lesiones musculares por uso excesivo.

La prevención de las lesiones musculares implica mantener un equilibrio adecuado entre el ejercicio y el descanso, calentar y enfriar adecuadamente antes y después de la actividad física, mantener una buena técnica de ejercicio, fortalecer y estirar los músculos de manera regular y buscar tratamiento médico oportuno si se sospecha una lesión muscular.

Tipos de lesiones musculares

A continuación, indicaremos los tipos de lesiones musculares más frecuentes:

  • Esguince muscular: Implica el estiramiento o desgarro de las fibras musculares debido a una tensión excesiva o sobrecarga. Los esguinces musculares se clasifican en diferentes grados según su gravedad.
  • Distensión muscular: Similar a un esguince, una distensión muscular implica el estiramiento excesivo o el desgarro de las fibras musculares. Por lo general, se refiere a lesiones más leves en comparación con los esguinces.
  • Desgarro muscular: Un desgarro muscular implica un daño más severo en el que las fibras musculares se rompen parcial o completamente. Esto puede causar dolor intenso y discapacidad funcional.
  • Calambre muscular: Los calambres son contracciones musculares involuntarias y dolorosas que pueden ser causadas por la fatiga muscular, la deshidratación o desequilibrios electrolíticos.
  • Contractura muscular: Esto ocurre cuando un músculo se contrae y no puede relajarse adecuadamente. Puede ser el resultado de una variedad de factores, incluido el estrés o el uso excesivo del músculo.
  • Miositis: La miositis es la inflamación de los músculos, que puede deberse a infecciones, enfermedades autoinmunitarias o el uso de ciertos medicamentos.
  • Síndrome compartimental: Esta lesión ocurre cuando la presión aumenta dentro de un “compartimento” del cuerpo que contiene músculos y tejidos blandos. Puede ser causada por una lesión traumática o ejercicio intenso y puede requerir cirugía para aliviar la presión.
  • Dolor muscular de aparición tardía (DOMS): Aunque no es una lesión en el sentido tradicional, el DOMS es una afección en la que los músculos duelen y se sienten rígidos de 24 a 48 horas después de un ejercicio intenso o no habitual.
  • Microrrotura muscular: esta situación es muy parecida al desgarro muscular. Es un estado anterior a la rotura muscular donde la rotura del músculo es completa, abarcando todo el espesor del tejido muscular. La complejidad de la micro rotura muscular dependerá de la localización y del grado de microrrotura expresado en milímetros o centímetros de afectación del tejido muscular. Para ello debemos realizar siempre un examen ecográfico para valorar el daño del músculo en cuestión.
  • Rotura de un músculo: Implica una ruptura completa de un músculo, generalmente como resultado de un trauma grave. Es una lesión grave que requiere atención médica inmediata.
  • Hematoma muscular: Ocurre cuando hay una acumulación de sangre dentro del tejido muscular debido a un traumatismo, como un golpe o una lesión.

Estos son algunos de los tipos más comunes de lesiones musculares. La prevención y el tratamiento adecuado son fundamentales para la recuperación y la prevención de lesiones musculares en función de su tipo y gravedad.

Lo que debemos tener en cuenta es que ante la sospecha de cualquier tipo de afectación o lesión en el tejido muscular debemos realizar un examen ecográfico para valorar el daño del músculo, ya que dependiendo del tipo de lesión y su gravedad, el tratamiento puede ser más o menos urgente, y puede variar enormemente el tipo de tratamiento requerido, pasando desde el tratamiento conservador hasta el tratamiento quirúrgico. Por lo tanto, ante la sospecha de una lesión en el tejido muscular, ponte en manos de un médico o un fisioterapeuta especializado en este tipo de lesiones para poder solucionar el problema lo antes posible.

Si tienes alguna duda, Ponte en contacto con nosotros, en Clínica Arias, estamos altamente especializados en el diagnóstico y tratamiento ecográfico de este tipo de lesiones.

Lesiones agudas

Las lesiones agudas en el tejido muscular son lesiones que ocurren de manera súbita y repentina debido a un evento o incidente específico.

Estas lesiones suelen ser el resultado de un trauma repentino o una tensión extrema aplicada a los músculos, lo que provoca daño inmediato en las fibras musculares y tejidos circundantes. Las lesiones agudas en el tejido muscular son distintas de las lesiones crónicas (de las que hablaremos a continuación), que se desarrollan gradualmente con el tiempo debido a tensiones repetitivas o el uso excesivo de los músculos.

Algunos ejemplos de lesiones agudas en el tejido muscular incluyen:

  • Desgarro muscular: Un desgarro muscular ocurre cuando las fibras musculares se rompen parcial o completamente debido a una tensión repentina y excesiva. Este tipo de lesión es aguda porque sucede de manera inmediata, generalmente como resultado de un movimiento brusco o traumatismo.
  • Esguince muscular: Similar al desgarro, un esguince muscular es una lesión aguda que implica estirar o desgarrar las fibras musculares debido a una tensión excesiva.
  • Calambre muscular: Los calambres musculares son contracciones musculares dolorosas e involuntarias que pueden ocurrir de forma repentina debido a una variedad de factores, como deshidratación, fatiga muscular o falta de minerales en el cuerpo.
  • Contusión muscular: Una contusión muscular es una lesión aguda que se produce cuando un músculo es golpeado o impactado con fuerza, lo que puede resultar en hematomas y dolor localizado.
  • Lesión por traumatismo directo: Un golpe directo o un impacto en un músculo puede causar una lesión aguda en el tejido muscular, como hematomas, contusiones o incluso desgarros si la fuerza del impacto es suficientemente intensa.

Estas lesiones agudas pueden ser dolorosas y limitar la capacidad de movimiento y funcionamiento del músculo afectado.

El tratamiento generalmente implica reposo, aplicación de hielo, compresión y elevación (RICE), medicamentos para el dolor y, en algunos casos, atención médica para evaluar y tratar adecuadamente la lesión. La recuperación depende de la gravedad de la lesión y puede requerir fisioterapia o rehabilitación para restaurar la función muscular completa.

Como hemos mencionado anteriormente, es de vital importancia acudir a un fisioterapeuta que pueda valorar la lesión con un ecógrafo. Esto nos ayudará a identificar el problema y nos proporcionará información para poder solucionarlo de la mejor manera posible.

Lesiones crónicas

Las lesiones crónicas en el tejido muscular son afecciones que se desarrollan gradualmente con el tiempo debido a tensiones repetitivas, uso excesivo o factores biomecánicos anómalos que afectan de manera constante a los músculos y tejidos circundantes. A diferencia de las lesiones agudas en el tejido muscular, que ocurren de manera repentina debido a un evento específico, las lesiones crónicas se desarrollan lentamente y, a menudo, están relacionadas con actividades repetitivas o movimientos anormales.

Algunos ejemplos de lesiones crónicas en el tejido muscular incluyen:

  • Tendinitis: La tendinitis es una inflamación de un tendón, la estructura que conecta los músculos con los huesos. Esta inflamación generalmente se desarrolla gradualmente debido al uso excesivo o la tensión constante en el tendón.
  • Síndrome de sobrecarga: Este síndrome se produce cuando los músculos y tendones se someten a tensiones repetitivas sin tiempo suficiente para recuperarse adecuadamente. Puede llevar a lesiones como la tendinitis, el síndrome de estrés tibial medial o la fascitis plantar, que afectan a diferentes áreas del cuerpo.
  • Lesiones por uso excesivo en deportes: En deportes que implican movimientos repetitivos, como el tenis, el golf o la natación, los músculos pueden estar sometidos a tensiones crónicas que pueden dar lugar a lesiones musculares crónicas, como la epicondilitis lateral (codo de tenista).
  • Dolor muscular de aparición tardía (DOMS): Aunque mencionado anteriormente como una lesión aguda, el DOMS también puede considerarse crónico si se produce de manera repetitiva debido a ejercicios intensos o inusuales.
  • Desequilibrios musculares crónicos: La debilidad o la falta de flexibilidad en ciertos grupos musculares pueden llevar a desequilibrios crónicos, lo que aumenta el riesgo de lesiones en otras áreas musculares.

El tratamiento de las lesiones musculares crónicas generalmente implica descanso, fisioterapia, ejercicios de fortalecimiento, técnicas de estiramiento y modificaciones en la actividad física para reducir la tensión en el área afectada.

La prevención es clave en las lesiones musculares crónicas, y se puede lograr mediante el entrenamiento adecuado, el fortalecimiento equilibrado de los músculos y la atención a las señales de fatiga y dolor para evitar la sobrecarga repetitiva.

Es cierto que una vez padezcamos una lesión crónica en el sistema muscular o incluso en el sistema músculo esquelético, abarcando también tejidos como los tendones ligamentos o cápsulas, la solución es más complicada que las lesiones agudas. Sin embargo, con un buen diagnóstico, incluyendo claramente la ecografía, y una rehabilitación con un fisioterapeuta especializado en este tipo de lesiones, es posible conseguir unos resultados excelentes en muy poco tiempo.

Lesiones por uso excesivo

Las lesiones por uso excesivo en el tejido muscular, también conocidas como lesiones por sobreuso o lesiones por sobrecarga, son afecciones que se desarrollan gradualmente debido a la repetición constante y excesiva de ciertos movimientos o actividades físicas.

Estas lesiones ocurren cuando los músculos, tendones, ligamentos u otras estructuras usculoesqueléticas se ven sometidos a tensiones continuas sin el tiempo adecuado para recuperarse entre las actividades. Estas lesiones son comunes en deportes y actividades que requieren movimientos repetitivos y pueden afectar a atletas y personas que realizan actividades físicas de forma regular.

Algunos ejemplos de lesiones por uso excesivo en el tejido muscular incluyen:

  • Tendinitis: La tendinitis es una inflamación de un tendón que se desarrolla debido a la tensión repetitiva en el área afectada. Por ejemplo, la tendinitis del manguito de los rotadores afecta a los tendones del hombro y es común en deportes como el béisbol y el tenis.
  • Epicondilitis lateral (codo de tenista): Esta lesión afecta los músculos y tendones del antebrazo y el codo y se produce debido a la repetición constante de movimientos de agarre y torsión, como los que se realizan en el tenis o la raqueta.
  • Epicondilitis medial (codo de golfista): Similar al codo de tenista, esta lesión involucra la tensión repetitiva en los músculos y tendones del codo y el antebrazo, pero se produce en actividades que implican flexión constante de la muñeca, como el golf.
  • Fascitis plantar: Esta es una inflamación del tejido conectivo en la parte inferior del pie que a menudo se desarrolla en personas que realizan actividades que ejercen una presión repetitiva en el pie, como correr o caminar largas distancias.
  • Síndrome de estrés tibial medial (shin splints): Esta lesión afecta los músculos y tejidos de la parte inferior de la pierna y se desarrolla debido a la tensión repetitiva en esta área, como la que ocurre en corredores y deportes que implican saltos.
  • Síndrome de sobreuso de la rodilla: Implica una variedad de lesiones en la rodilla, como la tendinitis de la pata de ganso o la tendinitis rotuliana, que se desarrollan debido al uso excesivo y la tensión constante en la articulación de la rodilla.

El tratamiento de las lesiones por uso excesivo generalmente implica descanso, fisioterapia, ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, y, en algunos casos, cambios en la técnica de movimiento o el equipo utilizado.

La prevención es fundamental y puede incluir el uso adecuado del equipo, el entrenamiento cruzado para evitar la sobrecarga continua en una sola área y el seguimiento de un programa de acondicionamiento físico equilibrado.

También es importante escuchar las señales de advertencia de fatiga y dolor para evitar la progresión de una lesión por uso excesivo.

Tratamientos indicados para tratar las lesiones musculares

El tratamiento de las lesiones musculares puede variar según el tipo y la gravedad de la lesión, pero en general, se siguen algunas pautas generales para promover la curación y aliviar los síntomas.

Algunos de los tratamientos más comunes para tratar las lesiones musculares son:

  • Descanso: La mayoría de las lesiones musculares requieren un período de descanso para permitir que los músculos se recuperen. Evita actividades que agraven la lesión y dañen aún más el tejido muscular.
  • Hielo: La aplicación de hielo en la zona lesionada puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor. Aplica hielo durante 10 minutos cada hora durante las primeras 48 horas después de la lesión. Asegúrate de envolver el hielo en una toalla u otro material para evitar el contacto directo con la piel.
  • Compresión: Usar una venda de compresión puede ayudar a reducir la hinchazón y la inflamación. Asegúrate de que la presión no sea excesiva, ya que esto puede empeorar la circulación.
  • Elevación: Elevar la zona lesionada por encima del nivel del corazón puede ayudar a reducir la hinchazón. Esto es especialmente efectivo en lesiones de piernas o brazos.
  • Antiinflamatorios no esteroides (AINEs): Los medicamentos como el ibuprofeno o el naproxeno pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación. Sin embargo, debes consultar a un médico antes de tomar cualquier medicamento, especialmente si tienes condiciones médicas preexistentes o estás tomando otros medicamentos.
  • Inmovilización: En los casos más graves se requerirá de una inmovilización temporal para permitir la regeneración del tejido lesionado antes de empezar una rehabilitación junto con un programa de entrenamiento específico que permita devolver al tejido a sus condiciones ideales.
  • Cirugía: En casos extremos, como desgarros musculares graves o roturas completas, puede ser necesario realizar una cirugía para reparar el tejido muscular dañado.
  • Sin embargo, el pilar fundamental para la recuperación de cualquier lesión en el sistema músculo esquelético es la fisioterapia, el diagnóstico fisioterapéutico debe incluir un diagnóstico ecográfico para poder valorar de forma objetiva la lesión, además de pruebas ortopédicas que nos permita evaluar la alteración y la gravedad de la lesión. dentro de la fisioterapia existen innumerables técnicas y tecnologías que nos permitirán regenerar el tejido dañado, reducir al máximo los síntomas como el dolor, devolver la fuerza, reducir la fatigabilidad, devolver la amplitud de movimiento, y poder volver a actividades de la vida diaria y deportivas con la mayor eficacia posible. Algunas de estas técnicas son: electrolisis (EPI), neuromodulacion, radiofrecuencia INDIBA, aplicación de ondas electromagnéticas, ondas de choque, etc. Las técnicas mencionadas son actualmente el gold estándar, o, dicho de otro modo, las técnicas más efectivas y la tecnología más avanzada en el ámbito de la recuperación y rehabilitación del sistema músculoesquelético.

En Clínica Arias estamos altamente especializados en este tipo de lesiones, por lo que, si padeces algún tipo de lesión, ponte en contacto con nosotros para poder ayudarte, ya que está demostrado que prevenir la cronificación de este tipo de patologías o lesiones ayuda enormemente a la rehabilitación del paciente, reduciendo tiempos de tratamiento, reduciendo el dolor en un tiempo mucho menor, y permitiendo una vuelta a la normalidad de mayor calidad.

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