En nuestra clínica de fisioterapia en Córdoba estamos especializados en fisioterapia deportiva, una disciplina dirigida a todas las personas que practican deporte de forma regular, independientemente de su nivel.
Nuestro objetivo es diagnosticar, tratar y prevenir lesiones deportivas, además de ayudarte a preparar tu cuerpo para rendir mejor y entrenar con seguridad.


Este servicio está especialmente indicado para:
También recomendamos una valoración previa siempre que vayas a comenzar una nueva actividad deportiva, para comprobar el estado del sistema musculoesquelético y reducir el riesgo de lesión desde el primer día.
En Clínica Arias somos un centro de referencia en rehabilitación deportiva en Córdoba. Abordamos de forma multidisciplinar la mayoría de problemas derivados de la práctica deportiva, entre ellos:
Si tienes dudas sobre si tu lesión puede tratarse con fisioterapia deportiva, puedes consultarnos sin compromiso.
Valoración inicial completa
Analizamos tu lesión y tu historial deportivo mediante entrevista clínica, exploración física y, cuando es necesario, pruebas de imagen como la ecografía.
Plan de tratamiento personalizado
Definimos el abordaje más adecuado según tu lesión, tu deporte y tu nivel: combinamos terapia manual, fisioterapia invasiva y ejercicio terapéutico para acortar tiempos de recuperación y mejorar la calidad del tejido.
Fases de rehabilitación y readaptación
Progresamos de forma controlada desde la reducción del dolor y la inflamación hasta la vuelta al gesto deportivo, ajustando la carga en cada sesión.
Prevención de recaídas
Te enseñamos ejercicios, pautas y hábitos para que puedas entrenar con seguridad y disminuir el riesgo de nuevas lesiones.

Cuando sufrimos un esguince de tobillo, debemos explorar minuciosamente la zona para valorar las estructuras del tobillo que están dañadas y el grado de afectación. Para ello realizaremos una exploración física, junto a unos test ortopédicos y pruebas por imagen, como una ecografía completa del tobillo. Los esguinces son distensiones del tejido blando, que, dependiendo de la gravedad del caso, habrá más o menos estructuras implicadas, sin embargo, cuanto antes abordemos el caso, los resultados serán mucho mejores, pues la calidad del tejido será mayor. Una vez evaluemos tu caso e iniciamos tratamiento, se te explicarán las pautas a seguir. Hasta entonces, debemos parar la práctica deportiva, y controlar la inflamación y el dolor local.
Los dolores en la zona posterior de la pierna o pantorrilla son muy frecuentes en la práctica deportiva, sobre todo en los deportes explosivos o de cambios de ritmo bruscos, como tenis o pádel. Una de las lesiones más comunes ante este tipo de dolores es el conocido “Tennis leg”, que consiste en una lesión del gemelo en la zona posterior inferior de la pierna, de mayor o menor gravedad, que se nota como un pinchazo y provoca dolor al caminar.
Existen muchas otras alteraciones que afectan a esta región (tendinopatía, irritación neural, distensión musculotendinosa, etc.), por lo tanto, es imprescindible realizar una buena exploración manual y ecográfica de la zona para valorar la causa de este dolor y comenzar un tratamiento lo antes posible.
Es una pregunta muy frecuente, pero la respuesta es “depende”.
Depende de la gravedad de la lesión, de la sintomatología del paciente, del tipo de deporte que se pretenda practicar y los niveles a los que se pretenda practicar (amateur, profesional, etc…), del tiempo de evolución, del metabolismo del paciente… Ante una lesión, realizaremos un examen exhaustivo de la zona y valoraremos todas las variables que puedan intervenir en la recuperación para poder ofrecerte la mejor solución a tu problema.
Los dolores en la planta del pie durante el deporte son muy típicos y la mayoría de veces no suele suponer ningún problema al tratarse de pequeños calambres o molestias musculoesqueléticas. Pero a veces podemos estar frente a alguna alteración que requiere una inspección por parte del profesional, pues son muchas las posibles afectaciones que nos pueden originar dolor en la planta del pie, como, por ejemplo: helomas plantares, papiloma o verruga plantar, fascitis plantar, metatarsalgia, sesamoiditis, tendinopatías, síndromes de dolor miofascial, espolón calcáneo, atrofia grasa plantar, fibrosis sebácea, sensibilización periférica, edemas, cuerpos extraños infiltrados, etc…
Si padeces un dolor plantar que se incrementa en el tiempo, o bien, no disminuye su sintomatología, ven a vernos para informarte acerca de tu caso.
Este tipo de molestias es muy frecuente y suele deberse a cambios compensatorios en la arquitectura lumbopélvica. Cuando presentamos una alteración en la pelvis y/o en la musculatura que la gobierna, podemos sufrir multitud de síntomas en cadena ascendente (lumbalgias, dorsalgias, calambres anteriores, etc…) como en cadena descendente (ciatalgias, dolor en zona de glúteos, meralgias parestesicas o dolor en la pierna, etc…).
Nuestro equipo valorará tu caso y realizará un examen osteopático y un examen biomecánico para valorar si tus molestias tienen un origen de esta naturaleza, para ofrecerte la mejor solución posible a tu problema.