La fascitis plantar es una de las causas más frecuentes de dolor plantar del pie, especialmente en la zona del talón y el arco plantar. En Clínica Arias somos especialistas en el tratamiento de la fascitis plantar con EPI, una técnica avanzada que actúa directamente sobre el tejido lesionado para favorecer su regeneración real, no solo el alivio temporal del dolor.
Nuestro abordaje combina EPI bajo anestesia, ecografía musculoesquelética de alta resolución y un enfoque multidisciplinar que integra fisioterapia, podología, osteopatía y medicina. Gracias a ello, conseguimos tratamientos más eficaces, precisos y cómodos para el paciente, incluso en casos de fascitis plantar crónica o fasciosis plantar.
En la mayoría de los casos, los resultados aparecen de forma temprana, a los pocos días del tratamiento. Habitualmente se obtienen mejoras muy significativas en 2 a 4 sesiones, incluso en casos de fascitis plantar crónica o fasciosis plantar.
El número exacto de sesiones se ajusta siempre de forma individualizada, en función del estado del tejido, la evolución clínica y los factores biomecánicos asociados.


La fascitis plantar es una patología que afecta a la fascia plantar, una estructura fibrosa que recorre la planta del pie desde el talón hasta los dedos y que cumple una función clave en la absorción de impactos y la estabilidad durante la marcha.
Cuando esta fascia se somete a sobrecargas repetidas, alteraciones biomecánicas o esfuerzos mantenidos en el tiempo, puede lesionarse, generando dolor plantar, rigidez matutina y molestias al caminar o permanecer de pie. Este dolor en la fascia plantar suele ser más intenso en los primeros pasos del día o tras periodos prolongados de reposo.
En muchos casos, lo que inicialmente es una fascitis inflamatoria evoluciona hacia una fasciosis plantar, es decir, una degeneración del tejido fascial. En estas situaciones, los tratamientos convencionales centrados únicamente en aliviar el dolor suelen resultar insuficientes.
El tratamiento EPI para la fascitis plantar se realiza siempre de forma protocolizada, personalizada y ecoguiada.
Antes de iniciar el tratamiento, realizamos una exploración ecográfica detallada de la fascia plantar y de las estructuras adyacentes, junto con una valoración clínica y test ortopédicos específicos. Esto nos permite conocer el estado real del tejido y confirmar el diagnóstico.
Cuando es necesario, completamos el estudio con un análisis biomecánico de la pisada, identificando los factores que han provocado o mantienen el dolor plantar del pie.
Una vez realizada la valoración, efectuamos el bloqueo anestésico y procedemos al abordaje ecoguiado del tejido fascial dañado mediante agujas específicas. La aplicación de la EPI en la fascitis plantar se realiza con control ecográfico continuo, garantizando precisión y seguridad.
Finalizado el tratamiento, el paciente puede marcharse caminando, sin necesidad de reposo absoluto ni medicación posterior.
El tratamiento de la fascitis plantar no se limita únicamente a la aplicación de la técnica EPI. En Clínica Arias trabajamos desde un enfoque integral, combinando la fisioterapia para la fascitis plantar con otras disciplinas cuando está indicado.
La EPI en fisioterapia para la fascitis plantar puede combinarse con:
Esta combinación nos permite abordar tanto el tejido lesionado como las causas biomecánicas que generan el dolor plantar.
Nuestro abordaje destaca por:
Esta combinación convierte al tratamiento EPI para la fascitis plantar en una de las opciones más eficaces y avanzadas disponibles actualmente para el tratamiento del dolor plantar del pie.

No. En nuestro caso, la técnica EPI para la fascitis plantar se realiza bajo anestesia y guiada por ecografía, por lo que el procedimiento es completamente indoloro para el paciente.
El bloqueo anestésico elimina la sensibilidad de la zona tratada, permitiendo aplicar la técnica de forma profunda y precisa sin generar molestias. Tras la sesión, el paciente puede marcharse caminando con normalidad.
En la mayoría de los casos, el tratamiento de la fascitis plantar con EPI ofrece mejoras muy significativas en 2 a 4 sesiones, incluso en procesos crónicos o de larga evolución.
El número exacto de sesiones depende del estado real del tejido fascial, que se valora mediante exploración clínica y ecográfica antes de iniciar el tratamiento.
Sí. La EPI para la fascitis plantar crónica y la fasciosis plantar es especialmente eficaz, ya que actúa directamente sobre el tejido degenerado, estimulando su regeneración real.
A diferencia de otros tratamientos centrados solo en aliviar el dolor plantar, la electrólisis en la fascitis plantar permite mejorar la calidad del tejido y tratar la causa del problema, incluso en casos que llevan meses o años de evolución.
La principal diferencia es que la EPI en fisioterapia para la fascitis plantar actúa directamente sobre el tejido lesionado desde el interior, siempre bajo control ecográfico.
Además, al realizarse bajo anestesia, permite aplicar cargas terapéuticas mucho más altas que los protocolos convencionales, logrando resultados más rápidos y con menos sesiones, incluso en pacientes que no han mejorado con otros tratamientos.
Sí. El tratamiento EPI para la fascitis plantar puede combinarse de forma segura con otras terapias como ondas de choque, ortesis plantares a medida, fisioterapia avanzada, radiofrecuencia, láser, neuromodulación o infiltraciones cuando están indicadas.
La combinación de tratamientos se decide siempre tras una valoración individualizada, con el objetivo de abordar tanto el dolor plantar del pie como las causas biomecánicas que lo provocan.